LAS UBIÑAS Y DE LA MESA

LAS UBIÑAS Y DE LA MESA

Teverga, Asturias
Parque Natural, Paraje natural.

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Landscare3 21/03/2014
Viajero

El ámbito del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa se localiza en el sector meridional de Asturias y stá integrado por terrenos de los concejos de Teverga, Quirós y Lena.

Se trata de un territorio de montaña caracterizado por un relieve de fuertes contrastes cuyas altitudes van progresando de norte a sur, encontrándose las más elevadas en el límite con León.

En los concejos de Lena y Quirós se localiza el macizo de Peña Ubiña, el segundo macizo montañoso más alto de la región tras los Picos de Europa, con altitudes superiores a los 2.400 m (Picos del Fontán y Peña Ubiña con 2.417 m) y que se proponga hacia el norte hasta los Huertos del Diablo, con picos que superan los 2.100 m.

En el concejo de Lena, en el extremo meridional del Parque, se encuentran además los picos Tres Concejos y Cellón (con 2.020 y 2.029 m de altitud respectivamente). En el límite administrativo con Somiedo se alza el cordal de La Mesa, con 1.830 m en el Alto de la Cugurza y 1.830 m en Peña Negra, y al norte de éste las Sierras del Michu y la Sierra Verde. En la zona norte del Parque, en la división administrativa entre Quirós y Teverga, se encuentra el extremo meridional de la Sierra de La Sobia, siendo sus cumbres más importantes el Pico Barriscal (1.663 m) y el Pico Vallina (1.605 m).

De modo general las características que definen los valores ambientales de esta zona son la diversidad y el buen estado de conservación. En este sentido, destaca que en el territorio del Parque se conserven ejemplos de más de la mitad de las series de vegetación existentes en la provincia, estando más de un tercio de su superficie ocupada por bosques maduros, entre los que el hayedo es dominante.

La calidad ambiental de dichos hábitats hace posible que en este espacio habite un elevado número de especies, entre las cuales se hallan los taxones más representativos de la fauna cantábrica: el oso pardo, el urogallo cantábrico o el águila real.

El patrimonio arqueológico y etnográfico, así como el mantenimiento de los usos tradicionales de la tierra, constituyen valores añadidos a los ya mencionados elementos naturales.


Fuente: http://www.asturias.es/


Landscare3 21/03/2014
Viajero

Dada su ubicación en plena Cordillera Cantábrica y el buen estado de conservación de sus amplias masas forestales, constituye un territorio en el que la fauna cantábrica se encuentra bien representada, albergando especies tales como el oso pardo (Ursus arctos) o el urogallo cantábrico(Tetrao urogallus).

En este entorno habita una buena representación de los mamíferos de la región, tanto de ungulados silvestres, como el jabalí (Sus scrofa), el corzo (Capreolus capreolus), el ciervo o venado (Cervus elaphus) y el rebeco (Rupricapra pyrenaica), de elevado interés cinegético, como de grandes y pequeños mamíferos o micromamíferos. Entre los grandes carnívoros, sin duda la especie más destacada es el oso pardo (Ursus arctos), estando catalogada como especie en peligro de extinción, tanto por el Catálogo Regional de Especies Amenazadas como por el Catálogo Nacional y que encuentra en este área uno de sus últimos refugios.

En los cordales montañosos de esta zona habitan varios grupos familiares de lobo (Canis lupus), especie recogida en el PORNA como singular.

Casi todos los carnívoros de pequeño y mediano tamaño se encuentran presentes en el entorno que nos ocupa: zorro (Vulpes vulpes), marta (Martes martes), garduña (Martes foina), gineta (Genetta genetta), gato montés (Felis sylvestris), armiño (Mustela erminea) y tejón (Meles meles). Entre ellos cabe resaltar la presencia de dos especies asociadas a cursos de agua de elevada calidad ambiental, por presentar estrictos requerimientos ecológicos: la nutria (Lutra lutra) y el desmán (Galemys pyrenaicus), incluidas en el Catálogo Regional como especie de interés especial y en el PORNA como especie singular, respectivamente.

De las veintiséis especies de quirópteros citadas en la región, al menos ocho habitan en éste área. Todas ellas se encuentran recogidas en el Catálogo Nacional, siendo el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersi) el único que se incluye en el Catálogo Regional. Cueva Huerta, sistema kárstico declarado como Monumento Natural en el PORNA, constituye, sin duda, un enclave de elevada importancia para este grupo faunístico. La liebre de piornal (Lepus castroviejoi) abunda en praderías y piornales, y es otra de las numerosas especies protegidas que encuentra refugio en el Parque.

Dado el elevado porcentaje de superficie ocupada por formaciones boscosas, uno de los grupos de la avifauna con mayores cotas de diversidad y una destacable densidad es el asociado a este tipo de medios. Entre estas aves forestales es de resaltar el urogallo cantábrico (Tetrao urogallus), especie sensible a la alteración de su hábitat según el Catálogo Regional de Especies Amenazadas y vulnerable según el Catálogo Nacional, pícidos como el pico mediano (Dendrocopos medius) y el pito negro (Dryocopus martius) y otras especies como el agateador norteño (Certhia familiaris), todas ellas con estrictos requerimientos ecológicos.

Debido a las características del territorio y lo abrupto de su relieve, es destacable la presencia de especies de montaña como el gorrión alpino (Montifringilla nivalis), acentor alpino (Prunella collaris), collalba gris (Oenanthe oenanthe), roquero rojo (Monticola saxatilis), bisbita alpino (Anthus spinoleta), treparriscos (Trichodroma muraria) o la perdiz pardilla (Perdix perdix). En cuanto a las rapaces, en los cortados calizos de estos cordales se pueden observar individuos de todas las especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas. En este sentido el futuro Parque Natural forma parte del área de distribución centro - occidental del águila real (Aquila chrysaetos) en la provincia y en él anidan también el alimoche (Neophron percnopterus), el azor (Accipiter gentilis) y el halcón peregrino (Falco peregrinus).


Fuente: http://www.asturias.es/

Landscare3 21/03/2014
Viajero

La vegetación del Parque Natural de Las Ubiñas y de La Mesa destaca por su diversidad y su buen estado de conservación. La primera de sus cualidades queda patente en el hecho de que en este territorio se encuentran representadas un elevado porcentaje de las series de vegetación existentes en Asturias.

En este espacio natural se pueden distinguir tres pisos bioclimáticos: las áreas colinas (en los valles, en altitudes inferiores a los 700 m de altura), áreas montanas (hasta alta los 1.700 - 1.800 m de altura) y por encima de éstas, las subalpinas. El hecho de que gran parte de su superficie se corresponda con bosques maduros constituye un buen indicador del estado de conservación de sus comunidades vegetales.

En el ámbito del parque un tercio de la superficie total se encuentra ocupada por bosques maduros, entre los que se diferencian al menos ocho tipos. Sin duda, el hayedo es el tipo de formación boscosa predominante, ya que constituye el sesenta y cinco por ciento del terreno arbolado. De modo general éste se encuentra dominado por el haya (Fagus sylvatica).

Tras los hayedos las formaciones boscosas mejor representadas son los rebollares oligótrofos, los bosques oligótrofos con roble albar y abedul y los abedulares orocantábricos altimontanos. Suponiendo cada tipo aproximadamente una décima parte de los bosques maduros de este área.

Los rebollares oligótrofos se desarrollan en zonas colinas y montanas sobre sustratos silíceos y condiciones de considerable xericidad. Se encuentran dominados por el rebollo (Quercus pyrenaica), aunque también presentan especies como el roble albar (Quercus petraea), el roble rosado (Quercus xrosacea), el carbayo (Quercus robur) o el abedul (Betula celtiberica).

Los bosques oligótrofos con roble albar y abedul presentan dos variantes, por un lado los robledales albares con un estrato herbáceo dominado por la gramínea Luzula henriquesii y con presencia de haya y por otro, los robledares albares oligótrofos xerófilos con presencia de otros robles como el roble rosado o el rebollo. Estos dos tipos poseen requerimientos ecológicos diferentes, desarrollándose los primeros en zonas muy umbrías y húmedas y los segundos en zonas más soleadas y secas.

Por encima del óptimo de distribución de los hayedos, los abedules constituyen un tipo de bosque mucho más aclarado y que, por tanto, permite el desarrollo de un sotobosque con arbustos y matas muy abundantes. Estos abedulares orocantábricos altimontanos constituyen el límite superior de la vegetación en las umbrías silíceas y en ellos es muy frecuente la presencia de otras especies como el tejo (Taxus baccata), incluido en el Catálogo Regional de Flora Amenazada como especie de interés especial, el haya o el roble albar.

Las formaciones arbóreas típicas de las áreas colinas ocupan un pequeño porcentaje de terreno. No obstante, existen ejemplos de bosques mixtos eútrofos con roble albar y fresno, bosques mixtos oligótrofos con fresno y arce, así como de bosques ribereños tales como alisedas y fresnedas con arce.

Entre los prebosques destaca la presencia de acebedas con abedul, especialmente en los Puertos de Agüeria. Éstas constituyen formaciones de notoria singularidad que además del acebo (Ilex aquifolium), incluido en el Catálogo Regional de Flora Amenazada como especie de interés especial, cuentan con especies arbóreas tales como el abedul o el tejo.

Así mismo, se pueden encontrar, bosques jóvenes con arce y fresno. Mientras que en suelos oligótrofos se desarrollan bosques jóvenes con abedul, constituyendo etapas inmaduras de robledales albares oligótrofos y hayedos. De modo general, las formaciones arbustivas y los matorrales de los pisos colino y montano constituyen etapas de degradación de formaciones boscosas o fases previas al asentamiento de las mismas. Sin embargo, los matorrales asentados en el piso subalpino constituyen formaciones permanentes dominadas por el enebro rastrero (Juniperus communis ssp. alpina), acompañado por otros elementos como la gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) y la laureola (Daphne laureola).

La importancia de la ganadería en la economía local queda patente en el hecho de que una cuarta parte del territorio de Las Ubiñas - La Mesa se encuentre cubierto por prados y pastos. El tipo de explotación de los recursos forrajeros del entorno se lleva a cabo mediante un sistema de trashumancia estacional, con aprovechamiento estival de los pastizales de las zonas altas mediante el pastoreo y un mantenimiento de los prados, localizados en las zonas colinas y montanas, mediante siega.

En los abundantes pastizales de este área se conservan poblaciones de cuatro taxones incluidos en el Catalogo Regional de Flora Amenazada: lacentaurea de Somiedo (Centaurium somedanum), como especie sensible a la alteración de su hábitat y el narciso de Asturias (Narcissus asturiensis), el narciso de trompeta (Narcissus pseudonarcissus L. ssp.nobilis) y la genciana (Gentiana lutea ssp. lutea), como especies de interés especial.

En las extensiones de pastos se conservan tres taxones incluidos en el Catálogo Regional de Flora Amenazada: el narciso de Asturias, el narciso de trompeta y la genciana.


Fuente: http://www.asturias.es/

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